miércoles, 9 de noviembre de 2011

Razones

Tan consciente de lo que me puede traer el futuro si sigo en la misma tónica. El miedo y la valentía representan mi única suplica, mi último aliento.

Ni soy el único que exige, ni el único con miedo, no soy el único que grita verdades al gobierno. No estamos solos, aunque la indiferencia nos haya invadido. No somos únicos, porque aunque algunos no piensan por otros, todos vivimos por los mismos latidos.

Razones sobran para indignarse como nos indignamos; muchos dan el todo por el nada, y encima les condenan como alborotadores si resisten. Razones sobran para resistir férreamente en este inmenso infierno adornado con cervezas, novelas, fútbol, entre otras distracciones que para nosotros no representan más que rabia. Razones sobran para no ser un manipulado más, razones sobran para atreverse a asumir cualquier consecuencia.

Las sonrisas de los niños, la piel suave de una mujer. La rabia de los que dan agua aun muriendo de sed. El recuerdo de los estudiantes del 68: la realidad contestada con sangre. Razones son muchas para dejar de ser un cobarde. 

viernes, 22 de julio de 2011

Multicolores

Dame más colores con besos dados en el corazón y no en los labios, porque no me molestaría que tu boca estuviera seca, pero si tu órgano vital marchita, ¿Quién va hacer florecer el mío?

Dame más colores con caricias dadas en el alma y no en el cuerpo, porque no me molestaría tu piel llena de arrugas, pero si te quedas sin alma, yo me quedo sin vida. Dame más colores viéndome a los ojos pero mirándome más allá, porque aunque sé que a ti te joden mis ojeras a mí no me jodería verte con bolsas debajo, pero si miras sólo lo que ves yo no volveré a tener las vista hermosa que tengo a tu lado, tendría ciegos en vez de ojos.

Dame más colores pensando en mí mientras te alejas, en nada me enfadaría que caminaras sin mí. ¿Sabes? Si el cielo no fuera gris a veces y no llorará el mundo, nadie valoraría a la primavera. Quiero que seas parte de mi vida; mi felicidad y tristeza, la piedra con la que tropiezo y la mano que me levanta. En fin, yo quiero que me des todos los colores, pero asegúrate de que no estén incompletos, así que no olvides el negro y el gris...

jueves, 23 de junio de 2011

Tardes rotas




El clima era cálido, pero yo estaba frio. Gente iba y venía mientras yo seguía estático. Pasaban jóvenes hermosas, niños latosos, parejas enamoradas y disparejas odiándose. Hubo un dibujante que recogía colillas de cigarrillos tirados por otros, palomas que tragaban lo que la gente les tiraba. Y estuve yo, que a pesar de tomar algunas fotografías, me sentía roto sin razón alguna...

jueves, 9 de junio de 2011

El lio de tu ausencia

Yo no podría dejarte, porque sería dejarme sin tus caricias. Si a veces me pido alejarme por otras musas ficticias, es porque dejo de pensar en mí, y peor ¡Hasta dejo de sentir! Si me vuelvo a equivocar, con un beso hazme volver en sí...

Siénteme cuando menos te sienta y mírame más cuando yo te mire menos, porque aunque pueda que te mienta, es más seguro que sin ti mis días ya no sean tan buenos. Me esnifare al olvido para recordarte y escribirte en frio sin más arte que tu amor. El lio de tu ausencia me hace odiarte pero con tu presencia siempre olvido el desamor.

¡Siénteme cuando menos te sienta y mírame más cuando yo te mire menos!

miércoles, 1 de junio de 2011

Te vi en el infinito

Te vi en el infinito. Si, te vi en el final o en la mitad de nuestro idilio, eso no importa. Te vi arrastrando un cuerpo, batallando, luchando contra él. Cuando lo mire, desee nunca haberlo visto, desee también nunca haber comenzado nada. El cuerpo ya no era arrastrado, ahora él te arrastraba a ti, desgarrando cada parte de tu ropa, de tu cuerpo, de tu rostro, de tu piel.

Intuí que tal vez el infinito era el futuro, pero no, tal vez el infinito solo es lo que puede ser el futuro. Me avergüenza confesarlo,pero no, no te vi: nos vi...
Después de luchar por quitarnos la ropa, luchamos por quitarnos la vida, o al menos eso fue lo que percibí al tener esa visión. Después de que fuimos “tú&yo” destruíamos todo con acciones humillantes y vanas. Lo único que tiene sentido hoy para mi eres tú, por eso no me soporto a mí mismo. Supongo que con un perdón no arreglare nada de lo que he hecho, supongo que solamente marchándome se borrara todo. Aunque ahora no lo veas.
Jamás me perdonaré, aunque fue algo que sólo se dio en mis ojos, jamás lo haré porque me siento capaz de hacerlo e incapaz de detenerlo. Los cuervos y otros pájaros negros anuncian el próximo luto, esta carta la escribí para que entiendas el porqué de mi huida. Si, lo sé, no son razones suficientes para ti, pero si para mí, porque avergonzado y todo tengo que aceptarlo, no tengo idea de cómo detenerlo... de cómo detenerme.
Te vi en el infinito y cerraré los ojos para no verte en el presente

jueves, 26 de mayo de 2011

Después del viaje

Que todo fuera diferente, ese era el miedo y el propósito. Los Kilómetros y el tiempo se tenían que encargar de eso que no pudimos realizar tu y yo; los kilómetros nos tenían que alcanzar y  el tiempo tenía que esperar a que nosotros lo alcanzáramos. Hoy supongo que ni el tiempo y ni los kilómetros lograron poner distancia alguna entre nosotros, todo esto no nos ayudo en nada. La distancia debería de ser a veces una bendición maldita, en este caso no fue nada. Y no diré que estuvo del todo mal, pero no era lo que se esperaba.
Sería oportuno pensar en un viaje más largo, pero siempre le he temido a tu tristeza. Por favor, si me voy no te preocupes, siempre existe un punto en él que el sol y la luna vuelven a encontrarse…
 

jueves, 19 de mayo de 2011

Más razones

Solamente es un tabú eso de no poder vivir lejos el uno del otro, se puede vivir de recuerdos y sin soltar el olvido. Eres necesaria porque aún no eres necesaria, porque mis noches siguen siendo oscuras y mis días siguen llenos de luz.
El día que tú quieras yo te olvido, por iniciativa propia yo no estoy para esas cosas, aunque yo también soy tripulante de una nube, aunque yo también soy aventurero. El día que tú quieras yo te olvido, yo a menudo despego hacia el olvido, pero olvido siempre el camino hacia adelante, yo a menudo despego hacia a otras musas pero sólo dejan ganas de verte.
Yo podría vivir sin ti, pero la verdad tengo más razones para vivir contigo


viernes, 13 de mayo de 2011

La otra manga

Se vuelve una lucha constante, todo esto tiene que ver con el ahora y el antes. Tú ahí dónde siempre habías estado, temiendo por los cambios que nos acosan, tú ahí mirándome al moverme, tú ahí sin entender que si mis lágrimas fueran olvido seguiría recordándote. No le puedo llamar orgullo, ni defensa propia, le puedo llamar recuerdo inevitable.
La otra es la rota, la que me pide que avance sin piedad, que no te recorra ni con mi olvido ni con mi memoria. La rota es la que me sigue, vigilando que no te vigile. La otra es esa que fue pisoteada por los transeúntes y coches, pero que con toda fuerza me obliga a pisotearte por lo de esta noche.
Probablemente tú nunca lo entiendas, pero la otra parte, fue la que rompiste....


jueves, 12 de mayo de 2011

Despertar sin dormir

Y es que despertar cada día me cansa más. Algún día volaré, pero no sé porque he pensado tanto en adelantar la fecha. La oscuridad me habla para decirme que el amanecer estará al asecho, para exigirme que abra las alas o me encaje espinas en el pecho. No pienso dormir más, pero realmente hoy no hay nada que me haga permanecer despierto... Tal vez si abra las alas. Maldita noche llena de chismes, me convences y me hieres. No digas más, sé que siempre fui el peor cisne, sé que no soy lo que quieres 

jueves, 5 de mayo de 2011

Sólo a veces

Temblando en la misma azotea donde antes temblaron otros, yo no sé si Dios nos odie o sea algún otro imbécil el que nos haga colgar por los platos sucios y no rotos. Y es que yo ya ni quisiera querer moverme, porque entre nosotros los más movidos somos los más perdidos, y si me pierdo jamás encontraría explicación a los zumbidos que reclamarían a mis oídos de nuevo tu voz. El invierno como una metáfora hacia el presente de los dos, me desgarra como este piano que me obliga a decirte adiós. A veces, solo a veces pero me haces falta