Sería oportuno pensar en un viaje más largo, pero siempre le he temido a tu tristeza. Por favor, si me voy no te preocupes, siempre existe un punto en él que el sol y la luna vuelven a encontrarse…
jueves, 26 de mayo de 2011
Después del viaje
Que todo fuera diferente, ese era el miedo y el propósito. Los Kilómetros y el tiempo se tenían que encargar de eso que no pudimos realizar tu y yo; los kilómetros nos tenían que alcanzar y el tiempo tenía que esperar a que nosotros lo alcanzáramos. Hoy supongo que ni el tiempo y ni los kilómetros lograron poner distancia alguna entre nosotros, todo esto no nos ayudo en nada. La distancia debería de ser a veces una bendición maldita, en este caso no fue nada. Y no diré que estuvo del todo mal, pero no era lo que se esperaba.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario